La comunicación corporativa en tiempos de crisis

La comunicación corporativa en tiempos de crisis

Como sociedad, nos enfrentamos a un reto de dimensiones mayúsculas. La crisis del coronavirus ha impactado de lleno a nivel mundial situándose en la intersección entre la sorpresa y desánimo. Un desánimo que viene propiciado por el temor a replicar, de nuevo, una situación que costó mucho de superar, la crisis del 2008.

Como ocurre con cualquier otro escenario de estas características, su carácter imprevisible es uno de los principales factores que lo definen. Con independencia de los indicadores existentes en el mercado que dejasen prever los escenarios a los que nos dirigíamos si no poníamos solución. No obstante, la capacidad que tengamos como empresa a la hora de gestionar las consecuencias y el impacto que puede tener a nivel corporativo es responsabilidad, únicamente, nuestra.

La comunicación como analgésico

La comunicación corporativa se ha consolidado como uno de los remedios más eficaces a la hora de poder trazar una estrategia global que incluya a nuestros clientes, proveedores y a todos los miembros de nuestra organización. En pro de facilitar la creación de unos lazos afectivos entre todos los agentes que formamos parte de un mismo ámbito, elaborar un plan de acción que permita transmitir tranquilidad a los mismos es una de las mejores inversiones por las que podemos optar.

En plena era de la información, la comunicación se enfrenta a uno de los mayores retos a los que ha tenido que hacer frente nunca: la desinformación. Las conocidas como fake news han ido ganando relevancia en los últimos meses, fruto del poder que han demostrado las redes sociales en contextos de crisis y a la inmediatez que caracteriza al entorno social actual. En un momento como ante el que nos encontramos, en el que el  nerviosismo y la tensión forman parte del día a día, especialmente en determinados sectores, el papel de la desinformación puede tener consecuencias especialmente notables.

El caso de Italia: El poder de la información

Un buen ejemplo del poder y la sensibilidad que está alcanzando la información en el contexto actual se puede encontrar en la situación italiana. Al comienzo de la crisis, los medios de comunicación filtraron antes de tiempo los planes de restricción que el gobierno del país estaba formulando, con el objetivo de confinar a sus ciudadanos y retrasar al máximo la expansión del virus.

No obstante, y a consecuencia de esta filtración, el resultado obtenido fue el contrario: los ciudadanos en las zonas que iban a confinarse decidieron huir a otras ciudades, tratando de liberarse de esta restricción de movimientos, propagando el virus en todo el país y elevando al complejidad de la situación a un nivel superior. Y todo, por una filtración no deseada. ¿Qué hubiera podido ocurrir con un plan de acción basado en la comunicación corporativa?

La importancia de la comunicación corporativa en tu equipo

Uno de los principales aspectos sobre los que debemos trabajar durante las próximas semanas es lo relacionado con la comunicación interna de nuestra organización debe mantener con todos los agentes implicados. A la hora de lanzar un comunicado a través de las redes sociales o de los diferentes canales de comunicación con los que trabajemos habitualmente, es importante que previamente se haya trasladado esa información al personal que forma parte de nuestra empresa. Es recomendable que no los empleados no se enteren antes por estos canales que por la propia empresa, debido al impacto que esta situación puede llegar a alcanzar en el funcionamiento de nuestra empresa.

En épocas de crisis, los escenarios sobre los que solemos trabajar son especialmente dinámicos. Por lo que es recomendable que contemos con la suficiente capacidad como para transmitir esta inmediatez a nuestros equipos. Tenemos la suerte de estar viviendo en un contexto en el que existen multitud de fórmulas a la hora de poder solventar los desafíos que nos propone este contexto: WhatsApp o Telegram, por ejemplo, son dos herramientas que pueden servirnos de gran ayuda. Además de otras tantas focalizadas exclusivamente en el entorno laboral. De esta manera, todos nuestros trabajadores se sentirán implicados con la situación a la que se enfrentan, sintiéndose parte de la organización.

Lidiando contra la incertidumbre de los proveedores

Una vez hemos recorrido el primer paso, es importante que seamos capaces de organizar un plan de comunicación que sea escalable al resto de agentes con los interactuamos de manera diaria. Siendo uno de los más importante lo relacionado con los proveedores. Dependiendo de la naturaleza del negocio, su peso será mayor o menor. Pero, en cualquier caso, imprescindible.

La relación con los proveedores es, por norma general, deficiente en la mayoría de las empresas. Ya que suele ser uno de los eslabones más débiles de la cadena. Si no hay volumen de trabajo, no hay relación. No obstante, la realidad es que también forman parte de nuestra organización, y su peso es especialmente relevante, por lo que conviene que maximicemos nuestra atención en ellos.

Es recomendable que seamos capaces de informarles acerca de cuál va a ser nuestra postura ante la crisis. Un ejemplo de ello lo encontramos en el ámbito logístico y de transportes. Las medidas tomadas por el Gobierno de España el pasado 28 de marzo, acerca del endurecimiento del confinamiento, han causado una gran cantidad de dudas en lo relacionado con la obligatoriedad de paralizar el transporte para determinados sectores.

Es importante que sepamos transmitir en todo momento las decisiones y nuestra posición a la hora de abordar determinadas cuestiones. Especialmente en lo relacionado con un contexto tan dinámico como ante el que nos encontramos.

Los clientes: asegurando sus prioridades

Los clientes forman una de las partes más importantes a la hora de establecer cualquier tipo de plan de acción. Es importante comunicarse con ellos en todo momento. Pero, sobre todo, es importante saber qué queremos comunicarles. Además de contar los suficientes recursos como para que la comunicación sea bidireccional y tengamos la capacidad de responder a las dudas que se puedan ir planteando.

Dependiendo de la tipología de la empresa, serán varios los canales de comunicación que tengamos a nuestra disposición con el objetivo de poder hacer este diálogo mucho más eficiente. Desde un comunicado a través de las redes sociales hasta el uso del mail. Cualquier opción es válida, lo único que tenemos que hacer es adaptarnos a nuestro público.

Mantener la calma y ejecutar un plan de acción especialmente consensuado será todo lo que necesitemos para impactar de lleno en nuestra audiencia.

Recuerda que tu equipo de Im3dia comunicación continua a tu disposición para ayudarte en todo lo que necesites en referencia a la comunicación corporativa de tu empresa.

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